
Pero lo que parecía un golpe mediático se le volteó: Marce Portilla, esposa de Lizarazo, presentó una denuncia penal ante la Corte Suprema por calumnia, injuria, hostigamiento y más delitos.
La presión fue tan grande que Polo Polo terminó retractándose públicamente, reconociendo que no tenía pruebas. Las redes explotaron, y hasta el presidente le respondió llamándolo “mentiroso profesional”.